Cantiga de la vaca mansa

Era una vaca enorme
solitaria en la braña.

En un rayo de sol
cantaba una calandria,
y la vaca la oía
sencillamente mansa.

Todo el campo calló.

Y en sueño la vaca
vivió trescientos años
oyendo a la calandria.

Enramadas de yedra
florecieron sus astas;
se helaron en el viento
sus dos hilos de baba;
se le durmió el paisaje
sobre los ojos de agua,
y sintió –mansamente-
que le nacía un alma.

Fue en mi niñez vaquera.
yo recuerdo a esa vaca
entre la yerba verde
paciendo leche blanca.

(Alejandro Casona)