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Cantiga de la vaca mansa Era una vaca enorme solitaria en la braña. En un rayo de sol cantaba una calandria, y la vaca la oía sencillamente mansa. Todo el campo calló. Y en sueño la vaca vivió trescientos años oyendo a la calandria. Enramadas de yedra florecieron sus astas; se helaron en el viento sus dos hilos de baba; se le durmió el paisaje sobre los ojos de agua, y sintió –mansamente- que le nacía un alma. Fue en mi niñez vaquera. yo recuerdo a esa vaca entre la yerba verde paciendo leche blanca. (Alejandro Casona) |